Crónica de un Encuentro (festivo) de Formación…

Como os comentábamos el pasado 9 de septiembre las Comunidades que forman la CAFA se reunían, un trimestre más, y esta vez para formarnos juntos de la mano de la pastora Lidia Rodríguez Fernández (UEBE) y profesora en la Universidad de Deusto.

Gracias Lidia por aceptar nuestra propuesta. Volcar todo, y es mucho, tu saber con nosotros. Por esos días de convivencia en que disfrutamos tanto de tu valor académico, como espiritual y humano. Por concluir compartiendo con nosotros la Fe, la Palabra, el Pan y el Vino. Toda una bendición.

Gracias a las RR Canonesas que una vez más hicieron de su casa, la nuestra, nos acompañaron en las jornadas y compartieron con nosotros el encuentro ecuménico de oración por el tiempo de la creación. Gracias a los hermanos de la Iglesia Católica Romana que también acudisteis…

Gracias a la familia de la Iglesia Evangélica Metodista Unida que sin pereza os desplazasteis hasta Zaragoza para compartir con nosotros.

Gracias a cuantos os molestasteis en darnos razón de vuestra ausencia física, sentimos vuestra oración en la ambiente por los frutos, que los habrá, de este Encuentro. Gracias a cuantos con vuestra generosidad pudimos cubrir los gastos del evento.

Solo me queda convocaros al próximo encuentro que se celebrará, Dios mediante, del 11 al 13 de noviembre en Zaragoza. Es el trimestre de oración y lo dirigirá Isabel Pavón.

TODO ES GRACIA

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Mensaje del Coordinador para la Cuaresma 2022

Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará
Mt 6, 1-6. 16-18

La Cuaresma es un tiempo para decidir si continúas viviendo centrado en ti mismo, en tu comodidad… O si corres el riesgo de vaciarte y de seguir tu camino, para abrazar a Jesús que te mira y te invita a seguirlo.
Los vientos de guerra que secunden la vieja Europa, entre países de tradición cristiana, nos lleva a interrogarnos que tipo de Fe vivimos. Y el tema de la conversión interior es mas que acuciante. No podemos quedar indiferentes. Incluso desde la Iglesia Católica Romana, desde el obispo de Roma, se nos convoca hoy a una Jornada de ayuno por la paz.
Queridos hermanos y hermanas, mediante el encuentro personal con nuestro Redentor y mediante el ayuno, la limosna y la oración, el camino de conversión hacia la Pascua nos lleva a redescubrir nuestro Bautismo. Renovemos en esta Cuaresma la acogida de la Gracia que Dios nos dio en ese momento, para que ilumine y guíe todas nuestras acciones. Lo que el Sacramento significa y realiza estamos llamados a vivirlo cada día siguiendo a Cristo de modo cada vez más generoso y auténtico.
Iniciamos este tiempo de reconciliación, de crecimiento, de vivencias y diálogos sinceros. Aprendamos, por fin, a morir y resucitar en Él y por Él… Venid, subamos al monte del Señor… (Miq 4, 2)

Mensaje del Coordinador para la Pascua del 2020

Palabra Encarnada: Domingo de Resurrección: El sepulcro vacío y la ...
Él había de resucitar de entre los muertos
Jn 20, 1-9

Hermanas y hermanos:

¡El Señor ha resucitado tal y como había dicho! ¡Aleluya, aleluya!
Este es el mensaje que todo cristiano y cristiana debe transmitir de palabra y de obra.
Hemos llegado a la Pascua desde una Cuaresma única en nuestra vida: en confinamiento. Hemos saboreado el «desierto» de la ausencia física de nuestras Comunidades.
Y hemos llegado a la Pascua y el canto del aleluya ha sido como aquella primera que presencio la Magdalena: en silencio, con dudas y solos. Sin ritos, sin campanas, sin fuego: la Palabra y tú.
Si te fijas en nuestro día a día hemos recorrido las lecturas que se nos proponen en la madre de todas las liturgias: la Vigilia Pascual. Así el Señor nos ha visto llegar a esta noche santa con el corazón agradecido y vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno (Gén 1,1 – 2, 2).
La responsabilidad de quedarnos en casa y salvar vidas a modo de el sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe (Gén 22, 1-18).
El sabernos salvos en las promesas de Dios como los hijos de Israel entraron en medio del mar, por lo seco (Éx 15, 1-18).
Porque, no lo dudes, con amor eterno te quiere el Señor, tu libertador (Is 54, 5-14).
Y al margen de nuestra actitud oiremos: Venid a mí y viviréis. Sellaré con vosotros una alianza perpetua. (Is 55, 1-11).
Porque cuando todo esto pase, que pasara, caminaremos al resplandor del Señor (Bar 3, 9 – 4, 4).
Con la alegría de saber que Dios derramará sobre nosotros un agua pura, y nos dará un corazón nuevo (Ez 36, 16-28).
Por nuestra Fe sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más (Rom 6, 3-11).
Y tras este itinerario solo nos queda anunciar que: Ha resucitado y va delante de nosotros… (Mt 28, 1-10)

Seamos agradecidos, agradecidas con el don que nos ha tocado vivir.
Id y anunciad a todos y a todas que Jesús, nuestro señor, ha resucitado.

Feliz Pascua de Resurrección. ¡Aleluya, Aleluya!

25 de marzo…

CAFA

Aunque su andadura se remonta al año 2005 lo que hoy conocemos como CAFA y su estructura (abierta a renovarse al soplo el Espíritu) y nombre, comienza en un día como hoy del año 2010.
Desde entonces ha intentado mantenerse fiel (con sus luces y sombras) al carisma recibido una comunidad cristiana plenamente inclusiva, de mente y corazón abiertos que subsiste “donde dos o tres se reúnen en mi nombre” (Mt 18,20).
La fundación de un nuevo movimiento espiritual en la Iglesia (comunidad de bautizados) es un don de Dios llamado carisma. Tal carisma no tiene primariamente por finalidad el crecimiento espiritual de la persona que lo recibe, sino más bien el cuerpo de Cristo que es la Iglesia. El problema es que a veces no creemos en «la» Iglesia, sino en «mi» Iglesia. Y la Iglesia es una, es santa, es católica y por lo tanto es universal. Una sola Iglesia (y no me cansare de decirlo) con diferentes formas de vivir esa misma Fe. Por eso es una acción salvífica destinada, por pura gracia, a la atención espiritual y humana de una porción del Pueblo santo de Dios que ha sido rechazada.

Hoy es un día importante y bonito para cuantos formamos esta pequeña familia, sus Comunidades…, cuantos nos conocéis y queréis…, cuantos participáis en nuestras actividades y confiáis en nosotros. En definitiva: un día de acción de gracias al buen Padre Dios que nos demuestra cada día que nos quiere y arrulla con amor de Madre.

Pero también es un día para mirar a María, la de Nazaret, y pedir que la CAFA sepa decir sí en medio de la confusión y el desconcierto. Que sepa acogerte, Señor, una y otra vez en lo mas profundo de su vocación.

Hoy me gustaría dejarte una canción que, creo,  representa esa vocación de la CAFA:

Ad multos annos